alterMATERIA

Panel CLT

Sostenibilidad

El CLT es un material altamente sostenible. La madera que utilizamos proviene de Xilonor, empresa nacional que gestiona bosques españoles certificados de manera responsable y sostenible. Una correcta gestión forestal es fundamental: los bosques necesitan ser limpiados y cuidados para mantener su salud, reducir el riesgo de incendios y asegurar un suministro controlado de la madera.

Durante su crecimiento, los árboles absorben CO₂ de la atmósfera, y este carbono queda almacenado en la madera durante toda la vida útil del panel, ayudando a reducir las emisiones de gases de efecto invernadero.

Además, la fabricación y el uso de paneles CLT requieren menos energía y generan menos emisiones que los materiales de construcción tradicionales, como el hormigón o el acero. Esto convierte al CLT en una opción respetuosa con el medio ambiente y con un impacto positivo en la eficiencia energética de los edificios.

Composición

El CLT (Cross Laminated Timber) es un panel de madera maciza formado por varias capas de tablas encoladas en dirección cruzada. A diferencia de la madera convencional y laminada, esta disposición cruzada proporciona resistencia y rigidez de manera uniforme en todas las direcciones, eliminando problemas de deformación o contracción.
Según las necesidades estructurales, se pueden encolar 3, 5, 7 o más capas, con un grosor total de entre 6 y 60 cm.
El grosor de cada lámina depende del formato de las placas y del tipo de construcción.
Los formatos de fabricación son:

  • Mínimo: 6 x 1,80 m
  • Máximo: 12 x 3 m

Calidades Visuales

Calidad no vista o para revestir: Se utiliza en caras que van a ser cubiertas por suelos, techos, fachadas, pladur, etc. Es decir, cuando el panel cumple solo una función estructural y no se va a ver en el interior.

Calidad doméstica: Se utiliza en las superficies que quedarán vistas en el interior de la vivienda. Las tablas se presentan lijadas, de menor ancho para evitar fisuras, sin puntos de resina ni huecos por nudos saltados.

Estática

Al colocar las capas de forma cruzada, los coeficientes de contracción y dilatación se reducen al mínimo, aumentando la estabilidad y la resistencia a la carga.


A diferencia de otros productos de madera, el CLT permite transmitir cargas en cualquier dirección. Su ligereza y capacidad de carga permiten cubrir espacios amplios, y solucionar geometrías complejas.

Versatilidad

Los paneles CLT se pueden cortar, moldear y perforar fácilmente, adaptándose a cualquier diseño y geometría compleja. Permiten cubrir grandes luces y resolver formas arquitectónicas ambiciosas.

El panel CLT tiene una clase de uso 1 y 2, que significa que su aplicación está limitada a interiores y a exteriores bajo cubierta, siempre que no estén expuestos a la intemperie.

Exteriormente se puede revestir con cualquier material existente en el mercado como piedra, madera para el exterior, ladrillo, SATE, etc.

Al interior, el CLT, se puede dejar expuesto o bien se puede revestir con yeso laminado, plaqueta cerámica, etc.

El uso del CLT no condiciona la estética del edificio.

Eficiencia energética

El panel CLT ofrece un excelente aislamiento gracias a la baja conductividad térmica de la madera. Ningún otro material estructural común alcanza un nivel de aislamiento comparable al del CLT, con un coeficiente de 0,13 W/mºC, aproximadamente 12 veces más aislante que el hormigón. Esto contribuye a mantener temperaturas interiores estables y a reducir pérdidas de energía. Gracias a su estructura cerrada como envolvente del edificio, el CLT nos permite reducir el grosor del aislamiento y, por tanto, el coste adicional necesario para alcanzar un rendimiento térmico óptimo.

  • Conductividad térmica: 0,14 W/mK
  • Capacidad térmica específica: 1,61 kJ/kg·K
  • Incremento específico de la conductividad térmica: 1,20 % por % de humedad

Resistencia al fuego

La madera es buena para la protección contra incendios porque, al quemarse, forma una capa de carbón en la superficie que protege el interior y ralentiza la combustión. Además, su baja conductividad térmica hace que el calor se propague lentamente, y su comportamiento es predecible, lo que permite calcular su resistencia al fuego. Por eso, aunque sea combustible, la madera puede mantener su capacidad estructural más tiempo que otros materiales como el hierro, acero, etc.

La madera laminada garantiza la estabilidad frente al fuego exigida por la normativa vigente, sin necesidad de tratamientos adicionales.

Resistencia sísmica

La madera ofrece un comportamiento excepcional frente a los sismos, ya que absorbe mejor las fuerzas del movimiento que otros materiales. Durante un terremoto, los esfuerzos máximos son muy breves, y la madera los resiste eficazmente. Para lograr un comportamiento seguro y con suficiente flexibilidad, es fundamental un diseño cuidadoso de las uniones. Por otra parte, la ligereza de la madera contribuye a un comportamiento más estable y seguro que otros sistemas constructivos más pesados.

Protección frente a la humedad

La madera de nuestros paneles CLT se seca en fábrica hasta un nivel controlado de humedad del 12 % ± 2 %, lo que garantiza una protección natural frente a la humedad.

En zonas donde pueda acumularse agua de forma puntual, se puede aplicar un tratamiento biocida adicional como medida preventiva. De todas formas, al igual que con otros materiales de construcción, el CLT permite construir de manera segura siempre que se sigan un buen diseño y una correcta instalación, garantizando así una protección eficaz frente a la humedad.

Ventajas del CLT:

La estructura de una vivienda de unos 200 m² se monta aproximadamente en 15 días, gracias a la alta exactitud con la que se preparan las placas y a su fácil manipulación en obra. Esta precisión permite un proceso ágil, limpio y muy bien coordinado desde el primer día.

El CLT es sorprendentemente ligero para la gran capacidad de carga que ofrece. Por ejemplo una vivienda de 200 m² construidos alcanzaría aproximadamente 17 toneladas, mientras que la misma estructura en hormigón pesaría alrededor de 85 toneladas. Esta combinación de ligereza y resistencia facilita crear espacios abiertos con menos material, reduce los costes de cimentación y mejora la respuesta de la estructura frente a movimientos sísmicos.

Los paneles CLT permiten cubrir espacios amplios y dar forma a geometrías complejas, ofreciendo libertad para crear diseños innovadores y adaptados a cada proyecto. Además, su resistencia posibilita menores espesores, lo que se traduce en más metros útiles, y, cuando se desea, facilitan una arquitectura más limpia, reduciendo la necesidad de mochetas o pilares que limiten la distribución del espacio.

Mientras que la producción de materiales tradicionales genera CO₂, el CLT lo almacena durante toda su vida útil. La prefabricación precisa de los paneles permite reducir significativamente el residuos de material, y además, los paneles pueden reutilizarse en nuevas construcciones, haciendo posible crear estructuras reciclables. Todo esto convierte a la madera estructural en una opción más sostenible y eficiente desde el punto de vista ambiental.

En la construcción de un edificio con estructura tradicional, se emplean miles de litros de agua, que se evaporan durante los primeros años de vida del edificio, esto supone mayor consumo de calefacción y un porcentaje de humedad interior inapropiado para los usuarios. Con una estructura de panel CLT, el porcentaje de humedad de las piezas está garantizado en un máximo del 12%, consiguiendo interiores saludables y confortables

Los paneles CLT permiten construir muros y forjados más delgados que los sistemas tradicionales, eliminando elementos que suelen ocupar espacio en la vivienda y limitar la distribución interior. Esto se traduce en más metros útiles, con estancias más amplias y una arquitectura más libre, ofreciendo comodidad y flexibilidad para adaptar cada espacio a las necesidades de sus habitantes.

El CLT ofrece un aislamiento excepcional, hasta 12 veces más eficiente que el hormigón. Esto permite que las viviendas se mantengan cálidas en invierno, frescas en verano y con un consumo energético significativamente menor, mejorando el confort y la eficiencia del hogar.

La prefabricación de los paneles CLT permite realizar gran parte del trabajo fuera de la obra, reduciendo el desperdicio de material y detectando posibles errores antes del montaje. Los elementos llegan preparados con precisión milimétrica, garantizando un montaje rápido y eficiente. Esto se traduce en un proceso más limpio, con menor margen de error y tiempos de ejecución más cortos, ofreciendo comodidad y seguridad en cada proyecto.

Comparativa de costes y beneficios

Al evaluar CLT frente a estructuras tradicionales, hay que considerar los ahorros que se generan en distintas partidas:

Elegir CLT significa apostar por calidad, eficiencia y sostenibilidad, obteniendo viviendas confortables y duraderas, con un buen equilibrio entre coste y valor.